Arbusta reconocida por su modelo de desarrollo de talento en una publicación de Harvard

¿De qué modos una organización puede lograr tener impacto social y, a la vez, transformarse en una empresa rentable y confiable para sus clientes? Los investigadores Roberto Gutiérrez y Gabriel Berger encontraron en Arbusta no sólo una respuesta a este dilema, sino un caso de estudio. Los resultados de su investigación han sido recientemente publicados en “Arbusta: integración de jóvenes en un mercado laboral competitivo”, en la plataforma de Harvard Business Publishing, como parte de la colección de casos SEKN (Social Enterprise Knowledge Network), dentro del repositorio de contenido educativo de esta prestigiosa universidad.

Las estrategias de una empresa con impacto social para crecer, competir en el mercado y retener el talento desarrollado son los hallazgos encontrados por los investigadores, que transforman a la experiencia de Arbusta en un modelo de enseñanza –teaching note– para que aquello que hacemos –combinar impacto social en la comunidad y producción de valor para los clientes– se conozca cada vez más y contribuya como material pedagógico para cursos de negocios en todo el mundo.

Este paper sintetiza la investigación y el análisis de Roberto Gutiérrez, profesor invitado de la Universidad de San Andrés y profesor asociado de la Universidad de los Andes; y Gabriel Berger, profesor de la Universidad de San Andrés, quienes descubrieron en Arbusta estrategias sobre la pregunta que muchas empresas de impacto se formulan: cómo sostener el propósito, crecer y retener ese talento humano desarrollado. La investigación contó con el apoyo del International Development Research Centre (Canadá) y el Programa de Casos de la Escuela de Negocios de la Universidad de San Andrés. 

Las dinámicas laborales, económicas y sociales del siglo XXI presentan desafíos en el mundo y, sobre todo, en América Latina donde los jóvenes conforman el sector más afectado por el descenso de la actividad económica y el deterioro educativo de las últimas décadas. Ante estas fragilidades, los investigadores señalan cómo tres emprendedores argentinos decidieron unir esfuerzos para dar respuesta al problema del acceso de la juventud al mercado del trabajo y la escasez de talento en la industria de tecnología y servicios informáticos, sector cada vez más en expansión. Frente a los estigmas y prejuicios (“¿cómo lograr que la sociedad civil confíe en los empresas?” “¿cómo confiar la rentabilidad en el talento no mirado?”) Emiliano Fazio, Federico Seineldin y Paula Cardenau apostaron a que para cambiar la realidad lo primero es cambiar la mirada: en 2012, con esta visión compartida, crearon Njambre con la misión de desarrollar empresas con impacto social. 

Tal como destacan los investigadores, bajo el lema “Provocamos oportunidades que crean poder”, Njambre comenzó a operar como company builder y anidó en sus comienzos a Arbusta. El desafío que ha motorizado el nacimiento de Arbusta es poner el foco en el potencial de estos jóvenes y vincularlo con la producción de valor. Al destacar nuestra historia los investigadores dan cuenta de nuestra convicción: el talento es universal pero las oportunidades no están distribuidas. 

En la actualidad, Arbusta es una empresa que brinda servicios de tecnología a través de cuatro nexos: Buenos Aires, Rosario, Montevideo y Medellín, y con más de 350 colaboradores. El paper cuenta y muestra nuestra experiencia como empresa latinoamericana de tecnología, y por qué somos paradigma en los desafíos del mundo contemporáneo. Así, se destaca la conexión del universo de la tecnología y la producción de valor con el del impacto social para jóvenes de poblaciones vulnerables. 

El equipo de la organización está compuesto, en su mayoría, por jóvenes millennials y centennials que provienen de contextos socioeconómicos frágiles, dentro del cual el 60% son mujeres, en un intento de reducir la brecha de género que domina a la industria tecnológica. 

Gutiérrez y Berger señalan que el número de empresas del sector creció casi un 50% entre 2006 y 2015, y que la propuesta de Arbusta, en estas coordenadas, es la capacitación específica, intensiva y breve como apuesta. Los investigadores analizan: “Donde otros veían marginación, ellos reconocían la fragilidad compartida y el potencial para aprender y enriquecerse colectivamente”. El afianzamiento y la expansión de Arbusta derribó todos los mitos: que los contactos de la sociedad civil podían ser profundos, que la vehiculización podía ser a través de una empresa y no una ONG y que se podía apostar al trabajo. Los y las jóvenes que eran pensados sólo como consumidores de tecnología podían ser parte de la administración del conocimiento. Y las decisiones estratégicas para poder llevarlo a cabo: no competir en el área de desarrollo de software sino en la de calidad, un mercado por capitalizar.

“Donde otros veían marginación, ellos reconocían la fragilidad compartida y el potencial para aprender y enriquecerse colectivamente”. Gutiérrez y Berger.

¿Y después? Los investigadores exploran en este paper el dilema para una empresa con impacto social de cómo desarrollar talento y, a la vez, retener el talento desarrollado. En sus inicios, la apuesta no ha sido el área “clásica” del mercado –el desarrollo de software– sino el control de calidad: ser capaces de ofrecer un buen servicio y ser capaces de desarrollar ese talento en los y las arbusters a través de una capacitación intensiva. Ahora, ante los dilemas de una empresa en crecimiento, la respuesta que han encontrado y destacan los investigadores es la diversificación de los servicios. Hacia 2019, Arbusta comenzó a incluir Data Management, Digital Interactions Services y Machine Learning Training, además de continuar con QA y software testing.  

Ante este problema de cómo hacer que una empresa que intenta tener impacto social para transformarse en una organización rentable y que retiene talento la solución impulsada por Arbusta, y subrayada en esta investigación, ha sido diversificar los servicios. Al ampliar su oferta de servicios ha podido combinar su core junto con la expansión de sus propuestas laborales y económicas para el talento ya desarrollado. 

Guadalupe Marín es Senior Manager de Sustentabilidad en Mercado Libre, una de las empresas clientes de Arbusta. Los investigadores también la entrevistaron para profundizar sobre cuáles son los impactos en quienes reciben los servicios ofrecidos por Arbusta: los desafíos y los beneficios de contratar como proveedor a una empresa con impacto social. Sobre su rol de sustentabilidad como enlace entre ambas organizaciones y la calidad del servicio brindado por Arbusta, Marín reflexiona: “A veces existe una percepción de que si se incluye una población vulnerable, probablemente ese equipo no rinda como un equipo conformado por jóvenes con más formación o provenientes de otro sector social. Creo que tenemos un desafío enorme, no solo en Mercado Libre sino como sociedad y puntualmente en las empresas, para trabajar hacia dentro y promover una mirada más diversa”.

Para los investigadores, otra clave del desempeño de Arbusta son sus valores y su modelo de gestión holocrático. Holocracia en Arbusta implica que las personas no ocupamos un puesto, sino que ejercemos roles. Arbusta, subrayan los investigadores, es esa integración y esa apuesta mixta. Paula Cardenau, fundadora de Arbusta, analiza: “El modelo de Arbusta ha logrado que jóvenes sin formación técnica previa alcancen productividad alta mediante tres acciones concretas: aprovechando y satisfaciendo la vocación de aprender; dando permiso a equivocarse; y fomentando el hecho de pedir ayuda frente a la equivocación, contrariamente a lo que suele hacer una persona con formación universitaria que tiende a ocultar el error”.

“El modelo de Arbusta ha logrado que jóvenes sin formación técnica previa alcancen productividad alta mediante tres acciones concretas: aprovechando y satisfaciendo la vocación de aprender; dando permiso a equivocarse; y fomentando el hecho de pedir ayuda frente a la equivocación, contrariamente a lo que suele hacer una persona con formación universitaria que tiende a ocultar el error”, Cofundadora y  Chief Talent Officer de Arbusta.

“El recorrido de Arbusta era motivo de orgullo para sus fundadores”, señalan Gutiérrez y Berger, y redondean tras el análisis: “Los indicadores muestran que Arbusta había probado su capacidad de contribuir a generar empleo de calidad y a producir un punto de inflexión en el futuro profesional a jóvenes de alto potencial que el mercado laboral actual no mira”. Las cifras recogidas por ellos son contundentes sobre el modelo de impacto y éxito promovido por Arbusta: el 87% de los y las arbusters afirmaba que estar en la empresa los había impulsado a comprometerse con otros proyectos de desarrollo personal. El 90% indicaba que desde que trabajaba en la organización había sentido mejoras en diferentes dimensiones de su vida, en su sensación de autonomía, ingresos familiares, salud, vivienda, educación o autoestima. Arbusta ha conseguido sus objetivos que la vieron nacer y continúa creciendo: por eso fue elegida por esta investigación como caso innovador de empresa con impacto social. La página no está en blanco y la página también la seguimos escribiendo cada día con lo que hacemos.

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