La Economía Inclusiva es salva jóvenes de la vulnerabilidad. Estar en una situación vulnerable es vivir muy expuesto a sufrir heridas, sean físicas o morales. Desde el punto de vista laboral y social, la estadística ayuda a identificar qué grupos de personas están en la vulnerabilidad. Cuáles son, por ejemplo, las que tienen más dificultades para insertarse en un empleo y, así, lograr ingresos haciendo algo útil para sí mismos y para los demás y alejando el riesgo (o la realidad) de la pobreza que se expresa en diferentes dimensiones.

Ser joven, vivir en una familia con carencias y haber podido completar sólo los estudios primarios son condiciones que llevan sin duda a estar vulnerable. Sólo un dato: entre los jóvenes de 18 a 34 años que están activos (es decir, excluyendo a los que no estudian ni trabajan), apenas un 36% tiene un empleo con derechos plenos, según los últimos datos de la encuesta de la deuda social de la Universidad Católica Argentina.

ARBUSTA, COMO ECONOMÍA INCLUSIVA

¿Qué pasa cuando, en la búsqueda dinámica de una solución, se sale al encuentro de estos jóvenes y se los convoca a trabajar? “Si bien inicialmente la empresa tiene que hacer una inversión mayor para el entrenamiento de quienes no son universitarios, lo cierto es que por las situaciones adversas que les toca vivir a temprana edad, estos jóvenes tienen mayor empatía, capacidad de toma de decisiones, criterio y visión diversa, y esto es extremadamente valioso”, cuenta Paula Cardenau, cofundadora y directora de Arbusta, una empresa de servicios tecnológicos que se propone integrar socialmente a jóvenes que no estudian ni trabajan.

¿QUÉ ES ARBUSTA Y DÓNDE OPERA?

El emprendimiento tiene centros de operaciones en las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Medellín (Colombia). La misión incluye tomar contacto con referentes de determinados barrios, donde se convoca a jóvenes a capacitarse en oficios digitales. “Cuando se inscriben, hacemos entrevistas individuales, en las que ponemos mucho foco en el potencial, la actitud y las ganas de tomar una oportunidad”, cuenta Paula, que tiene una experiencia de casi dos décadas en el área del emprendedorismo social.

“Nuestra visión no es solamente generar un trabajo”, agrega. Se busca que los jóvenes se piensen diferentes a sí mismos y pasen “de ser invisibles para el mercado a ser talentos para la industria IT”. Por eso, hay un trabajo más amplio que el de una capacitación laboral: “La complejidad socioeconómica en la que viven requiere a veces que brindemos acceso a profesionales o referentes que puedan asesorarlos y acompañarlos”, dice Paula.

¿QUÉ SUCEDE EN ARBUSTA?

Arbusta tiene 50 empleados en la Argentina y Colombia (en nuestro país, adhirió a un plan del Ministerio de Trabajo que ayuda con el costo laboral). Otros 35 jóvenes pasaron y se fueron a trabajar a otras firmas o armaron proyectos propios. ¿Qué tareas hacen? A las empresas clientes se les dan servicios en dos áreas: testeo de software y manejo de contenidos digitales. El entrenamiento se hace con métodos propios y Paula destaca el apoyo, en temas técnicos, de firmas como Globant o Accenture.

El presente de la empresa está signado por la búsqueda de escalar para llegar a 1000 empleados (con tareas part time) en los próximos tres años. “Probamos que Arbusta es una solución efectiva a la falta de acceso de trabajo de valor agregado para jóvenes no universitarios y, además, vemos que es económicamente viable. Se busca entonces inversión para escalar. Y para demostrar que en lo social y laboral es posible salvar a las personas de un estado de vulnerabilidad.

MÁS INFORMACIÓN

Más información acerca de “Economía inclusiva: salvar a jóvenes de la vulnerabilidad”, aquí <

¿Sabes qué es Arbusta? <

¿Conoces nuestra magia? <

Por Katherine Leiva