Inteligencia emocional: un activo en tiempos de incertidumbre

Por Paula Cardenau, Co-fundadora y Directora de Arbusta

En el contexto en el que estamos, de enfrentar entre todos la expansión del COVID-19, queremos compartir un proceso de transformación que como organización venimos desarrollando desde hace dos años, y que representa hoy un activo importantísimo, una herramienta fundamental para estar más cerca, conectados/as y cuidándonos: el desarrollo de la inteligencia emocional como parte de nuestra cultura organizacional. 

Emociones - Covid-19

Medellín – Taller de emociones 2019

En Arbusta nos conectamos con nuestras emociones, en principio, porque queremos ser personas cada vez más plenas, integradas, y expertas en nosotras mismas, en nuestras luces y nuestras sombras. Y las emociones median en nuestros vínculos, nos informan acerca de lo que nos afecta y nos importa, y nos ponen en contacto con los/as demás, con nosotros/as mismos/as y con la vida que fluye en nuestro interior.

En segundo lugar, en Arbusta desarrollamos talento, y está comprobado que la inteligencia emocional genera liderazgos excepcionales. Las competencias emocionales son dos veces más importantes para la excelencia que el intelecto puro y la experiencia. De las 6 competencias más importantes para top performers -foco en resultados, habilidad para influenciar, pensamiento conceptual, habilidad analítica, iniciativa y tomar desafíos, y confianza en uno/a mismo/a- sólo pensamiento conceptual y habilidad analítica son competencias intelectuales, el resto son emocionales.

Está comprobado que la inteligencia emocional genera liderazgos excepcionales. 

En tercer lugar, somos una empresa de tecnología, en donde vivimos que el futuro del trabajo es impredecible y lo que sabemos que va a ser constante es el cambio. Las habilidades técnicas que hoy son relevantes, en 5 años pueden ser obsoletas. Para enfrentar y disfrutar de la  impermanencia y cambio constante, necesitamos cultivar nuestra inteligencia emocional.

INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LA EMPRESA: ¿QUÉ APRENDIMOS?

Lo que comenzó como un programa, se convirtió en parte esencial de la cultura. Aquí compartimos algunos de nuestros aprendizajes: 

  • Que las emociones nos hablan de nosotros/as mismos/as, de lo que nos pasa y de lo que nos importa. Que median en nuestros vínculos. Que no hay emociones malas ni emociones buenas. Todas -incluso el miedo, el enojo, la envidia, y sobre todo las esenciales como el amor, la gratitud, la apreciación- nos traen un regalo y nos invitan a la acción. Que uno de los grandes aprendizajes de nuestra vida es animarnos a intimar con ellas -ni ser tomados por ellas, ni reprimirlas-. 
  • Que para implementar un programa de inteligencia emocional en la empresa es clave empezar con un piloto. En Arbusta arrancamos hace dos años y un grupo pequeño de arbusters fuimos experimentando, entendiendo qué nos servía y qué no. Tuvimos que encontrar respuesta a muchas cuestiones: * Si se trataba de talleres, si se trataba de tener coaches, si se trataba de meditar o de hacer mindfulness. * Qué formato era más relevante para un equipo en su mayoría centennial. * Cuáles de las muchas emociones se ponen particularmente en juego en el trabajo; más aún en un primer trabajo, como es el caso de la mayoría de los/as colaboradores/as centennials y millenials de Arbusta. * Cómo vencer resistencias del tipo “¿me estás invitando al taller de emociones porque me ves mal”? y transitar a que intimar con nuestras emociones es un camino al autoconocimiento personal y una herramienta para ser un profesional más pleno. * Cómo traer información científica a un tema que es considerado más “soft”.
  • Una vez que iteramos ese piloto, medimos resultados y, finalmente, diseñamos una estrategia de inteligencia emocional que nos permite llegar a todo el equipo de Arbusta -300 personas distribuidas en 4 ciudades/3 países-, que combina talleres presenciales, un fuerte soporte virtual y una red de referentes en inteligencia emocional.
  • Construimos capacidad interna para implementarla. Al principio, nos asesoró Fabiana Fondevillaexperta en el tema, y en ese camino contamos con su sabio y amoroso acompañamiento. Al mismo tiempo, sabíamos que necesitábamos ir generando capacidades en el equipo de Arbusta, ir formándonos para poder implementar este programa internamente. Esto nos fue asegurando: (a) fortalezas internas, nuevos conocimientos y skills organizacionales, (b) la posibilidad de diseminar el programa con la misma visión en toda la organización, (c) el poder compartir conocimiento y construir experiencias alrededor de la inteligencia emocional, a la exacta medida de lo que los diferentes equipos y la organización necesita en cada momento.
  • Empezamos a construir una red de referentes en Inteligencia Emocional. Más allá de su rol formal y su trabajo específico en Arbusta, invitamos a personas interesadas en el tema de inteligencia emocional a involucrarse en el programa. Esta estrategia genera múltiples beneficios para Arbusta. Para el programa en sí, los/as referentes colaboran con la capilaridad del programa, ya que a través de ellos/as estamos más cerca; por otro lado son quienes nutren al programa de nuevas ideas, nuevos formatos -por ejemplo, estamos desarrollando una app vinculada a la inteligencia emocional en el trabajo, que fue idea de un grupo de referentes-. Y para el equipo de Arbusta, esta es otra de las oportunidades que la organización nos brinda para poder formarnos y desplegarnos en un área que tiene que ver con intereses nuestros.  Sobre todo, nos habilita cada vez más a tener una mirada de posibilidad sobre otro u otra.

ALGUNOS TESTIMONIOS

¿Cómo gestionar las emociones durante el COVID-19?

¿Cómo gestionar las emociones durante el COVID-19?

“Los ejercicios de respiración me ayudaron a soltarme en las llamadas con el cliente.”

“Aprendí que en el mundo laboral no solo importa la productividad, sino también la persona, y que como grupo, necesitamos apoyarnos, reconocer nuestras virtudes y defectos y ayudarnos entre todos para un mejor funcionamiento”.

“Me permitió ponerle nombre a lo que siento”.

Si aprendemos a intimar con nuestras emociones para ser personas plenas e integradas en nuestro trabajo, aprovechamos la la oportunidad liberar un enorme potencial. Todos/as tenemos pequeñas trabas generadas por no reconocer nuestros enojos, o miedos, o vergüenza por no conocernos más profundamente, por no ser lo suficientemente agradecidos/as, por no querer o no poder ser explícitos/as para apreciar lo que el/la otro/a hace bien o para reaccionar de manera correcta frente a lo que nos hace mal o nos molesta.

Para nosotros/as, encarar esta estrategia no fue un lujo o “una opción”, sino que lo reconocemos como una necesidad. Para crecer como personas y para crecer en nuestro negocio. Somos una empresa de servicios en donde nuestro principal activo somos nosotros/as mismos/as. Nosotros/as, personas integradas. 

 1 Instituto Google Search Inside Yourself https://siyli.org/about

MÁS INFORMACIÓN

¿Sabes qué es Arbusta? <

¿Conoces nuestra magia? <