Jóvenes liderados por jóvenes

Por Sofía Alderete, del equipo de Grow y Laila Cugno, service owner de Machine Learning Training de Arbusta.

¿Alguna vez se pusieron a pensar los grandes actos liderados por jóvenes alrededor del mundo? Probablemente algún acto importante venga a tu memoria y, no es por desmerecer a la población adulta, sino para reconocer la importancia del impulso de los llamados centennials y millennials.

En Arbusta nos enfocamos en develar e integrar talento joven que, en muchos casos, sin experiencia de trabajo formal previa ni capacitación en tecnología, se incorpora a trabajar con curiosidad, y con la necesidad y las ganas de progresar. Actualmente, somos una empresa constituida en un 85% por jóvenes sin experiencia formal previa.

Además, Arbusta es un entorno que desafía constantemente en lo que se relaciona al liderazgo. Una vez que se transitan los primeros pasos, y se realizan pruebas en las diferentes tareas relacionadas a los servicios que brindamos a nuestros clientes, las personas demuestran sus habilidades interpersonales y su ambición de querer ir un poco más allá. Frente a esto, Arbusta ofrece la posibilidad de desplegar el potencial del liderazgo, a través de liderar un squad (equipo de entre 10 y 12 personas a cargo de un proyecto específico).

Esto establece una clara variante en la edad de los y las líderes, que son jóvenes liderando a jóvenes. En muchas ocasiones, son las personas adultas quienes son mentoras en una carrera o en el ámbito profesional, pero ¿cuál es el impacto de que un par sea la motivación, y que contribuya al crecimiento de las demás personas?

El promedio de edad de las personas que lideran equipos o procesos relevantes en la empresa oscila en los 24 años, entonces esto nos hizo reflexionar en lo importante de esa responsabilidad que llevan estas personas dentro de Arbusta.

¿QUÉ APRENDIMOS?

La importancia de la experiencia para liderar:

Lo primero que nos preguntamos al ser líderes tan jóvenes es, ¿estamos  preparados para este rol?. La respuesta es ¡sí, sin dudas!. Sin embargo, en muchas de las historias predomina el “no estoy listo/a”, “creo que no soy la persona correcta”, “siento que todavía no tengo las herramientas”. Por eso, creemos en la importancia de brindar el entorno, empoderar y acompañar

Las personas aprenden a ser líderes a partir de la experiencia de trabajo e independientemente de portar el rol formalmente, todos los días descubrimos personas que son referentes en los distintos equipos, porque eligen ser líderes. Tiempo después, vimos que esas primeras inseguridades y sentimientos de no poder con el desafío fueron disminuyendo luego de tomar la responsabilidad e involucrarse de lleno en los procesos, en las oportunidades de mejora e incluso en la formación de los líderes siguientes.

El acompañamiento en los liderazgos tempranos:

En Arbusta generamos el entorno, y a través de un programa acompañamos en el desarrollo de cada proceso de liderazgo, donde trabajamos con dimensiones claras sobre soporte técnico, como así también la evolución y autoliderazgo de cada persona, que incluye mentorías y talleres en temáticas específicas.

Cada líder involucra su personalidad en su estilo de liderazgo:

Todas las personas ponen su impronta en su trabajo, no hay una regla general de cómo debemos hacerlo. Si bien se nos da acompañamiento y herramientas, cada persona elige su forma de liderar, cómo quiere trabajar con su equipo, y qué decisiones son las más acertadas. Se van buscando y encontrando la formas que mejor le funcionen tanto a ese líder como a las personas que forman parte de su equipo.

Acompañar a que otros develen su talento nos hace crecer en nuestro liderazgo:

Dentro de nuestro rol, podemos destacar la motivación, el acompañamiento y las conversaciones difíciles con las personas, lo cual no es una labor fácil. Con cada una de estas acciones crecen las personas pero también crecemos como líderes, aprendemos a sobrellevarlas, practicamos la escucha activa, la empatía. Herramientas que son indispensables actualmente y mucho más con el contexto de pandemia.

La importancia de encontrar el lugar en donde una persona brilla:

Como líderes de otras personas, somos responsables del desarrollo de cada persona dentro del equipo. Muchas veces nos encontramos con el desafío de poder encontrar los espacios donde cada persona brille, desde el interés propio hasta habilidades que tal vez ni esas mismas personas son conscientes. Debemos tener en cuenta la importancia de reconocer las fortalezas y oportunidades de mejora de nuestro equipo, tanto como grupo, así como también  a nivel individual, habilitando las conversaciones sobre intereses, acercando posibilidades de moverse en otros contextos, dando otras responsabilidades y afianzando las herramientas con las que ya cuentan. Recalcamos la importancia del feedback continuo, las conversaciones para conocerse, así como también confiar y delegar tareas diferentes.

El poder del liderazgo en red:

Otro factor importante es el compartir el aprendizaje o empezar el camino de liderazgos con pares, reconocer a otros líderes jóvenes como referentes y crear nuestra propia red, conectando liderazgos y circulando el conocimiento aprendido anteriormente. Nos salimos del lugar de “por qué me pasa esto a mi” o “esto así no funciona”, y nos encontramos con otros líderes que pasaron o están pasando por lo mismo. Así es como aprendemos unos de otros, intercambiamos prácticas porque nos inspiramos de nuestros compañeros y compañeras, cuando tenemos dudas sobre cómo resolver algo, buscamos el consejo.

Vamos nutriéndonos de manera constante, compartimos desde buenas prácticas hasta momentos de frustración, donde entendemos muy rápido lo que le pasa a la otra persona porque seguro que ya estuviste en sus zapatos. Tener ese espacio en red sin dudas hace que el liderazgo sea más disfrutable y rico.

Siempre podemos mejorar en nuestra habilidad de comunicar asertivamente:
Creemos que trabajar en la importancia de la gestión y calidad de los servicios, tanto como en la comunicación asertiva para el diálogo con nuestros equipos y con nuestros clientes mejora aún mucho más si trabajamos en nuestro auto-liderazgo, que contribuye a la evolución personal y decanta en potenciar los equipos de trabajo y todas nuestras comunicaciones.

Entonces esto nos hace sentir que estamos en una fase beta, donde tener el entorno de aprendizaje, el liderazgo en red, la posibilidad de desarrollo, ya sea de nuestros equipos como de nosotros mismos, nos marca el terreno para poder potenciarnos e innovar y así  ser un círculo de jóvenes liderando jóvenes.

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