VOCACIÓN SOSTENIBLE EN EMPRESAS

¡Arbusta es una empresa con vocación sostenible! En el mundo emprendedor crece la idea de crear empresas rentables pero que también generen un impacto social y ambiental positivo para la comunidad.

LA INCLUSIÓN LABORAL

Arbusta nació a partir de la pregunta que un cartonero le hizo a un desarrollador de software de un emprendimiento anterior: “¿Qué tienen que hacer mis hijos para no ser cartoneros como yo?” Federico Seineldin, uno de los creadores de esta empresa de servicios tecnológicos, cuenta que este fue uno de los inputs para iniciar el proyecto. “A los socios fundadores nos agarró el 2001 como emprendedores y entendimos que si no construís distinto la sostenibilidad es solo un concepto hueco. Si tenés tu emprendimiento sostenible en un contexto que es insostenible, siempre tiene fragilidad. Lo que empezamos a pensar es cómo integrar la fragilidad al modelo de negocios, cómo hacer una comunidad más sostenible”, asegura.

Fue así que Seineldin, Paula Cardenau, Emiliano Fazio y Juan Umaran aunaron sus experiencias en la industria tecnológica, en el emprendedorismo social y en el área de responsabilidad social corporativa para poner en marcha -hace seis años- esta empresa que tiene como sello distintivo la integración laboral. El 95% de las 300 personas que conforman Arbusta son jóvenes que provienen de situaciones de fragilidad económica, sin formación ni experiencia previa en tecnología, y que tienen allí su primera oportunidad de empleo en el mundo IT. Más de la mitad son mujeres, otra singularidad para el universo tecnológico. “Estamos derribando falsos mitos”, sostienen en la empresa.

“El mundo de la tecnología tiene el problema de que el talento es escaso. Nos dimos cuenta de que ese talento existe, pero nadie lo mira ni invierte los dos o tres años que necesita este talento para aflorar. En un inicio arrancamos con servicios poco sofisticados, para tener una curva de aprendizaje más corta, pero ahora ya brindamos servicios automatizados de testing e incluso desarrollamos software. Formamos  a las personas a medida que van trabajando (learning by doing)”, afirma Seineldin. Parten de la base de que los millennials y centennials son nativos digitales, entonces se los entrena para las funciones concretas a desarrollar y en dos meses están operativos. Para sumarse a la empresa, solo deben saber leer y escribir (por ahora no se les pide que hayan terminado el secundario), estar familiarizados con un smartphone y “muchas ganas de trabajar”.

EXPANSIÓN ARBUSTA

Con operaciones en Buenos Aires, Rosario, Montevideo y Medellín, Arbusta brinda servicios de aseguramiento de calidad de software, datos e interacciones (Data Services, Applications QA, Machine Learning Training, Digital Interaction y Maquetación Web). En su lista de clientes figuran empresas como Mercado Libre, Disney, L’Oreal, bancos Comafi y Macro, Natura, Fox Sports e YPF. El año pasado alcanzó una facturación de casi 1,6 millones de dólares. También tienen solicitudes de distintas partes del mundo, como Asia o África, para replicar allí el modelo Arbusta en contextos de fragilidad socioeconómica.

VOCACIÓN SOSTENIBLE APLICADA EN METODOLOGÍA

Este emprendimiento con vocación sostenible está organizado en células de trabajo -elásticas y adaptables- por proyecto, que tienen el liderazgo de un referente técnico y un project manager. Los jóvenes que se incorporan comienzan con tareas de shadowing, siguiendo y aprendiendo de los arbusters más avanzados, de modo que la experiencia se va transmitiendo dentro del mismo equipo. “La magia de esto es cómo armás esas células para que la calidad del delivery del servicio se cumpla y hasta exceda el contrato acordado con nuestros clientes”, destaca Seineldin, quien apostó a un cambio luego de haber realizado el camino tradicional con su empresa Openware, que en 2008 fue adquirida por Globant.

CRECER DESDE EL BOCA A BOCA

A medida que llegan nuevos clientes, se incorporan más arbusters. Al día de hoy pasaron más de 500 personas, que llegan a través de las redes sociales o del boca a boca. Al comienzo abrieron oficinas en los barrios populares para su operación, pero hoy cuentan con facilities propios. Hay una instancia de evaluación virtual y presencial, luego pasan a formar parte de nuestra nómina. La mayoría en un inicio trabaja parttime. “Nosotros no tenemos el problema del sourcing de personas de la industria, nuestro foco hoy está en la sostenibilidad económica. Es un modelo que se logra con clientes y proyectos como en cualquier empresa del rubro”, dice el cofundador.

El 95% de las 300 personas que conforman Arbusta son jóvenes que provienen de barrios populares, sin formación ni experiencia previa, y que tienen allí su primera oportunidad de empleo en el mundo IT”.

En Arbusta explican que, a diferencia de otras compañías IT, no ponen el acento en “vender” talentos individuales, sino en brindar servicios con SLA (Service Level Agreement). Seineldin considera que “cuando hay intenciones de trabajar y de mejorar tu contexto, hay un foco y una camiseta muy muy fuerte que en otros sectores socioeconómicos no los ves”. Casi todos los que ingresaron sin haber terminado el secundario, lo hicieron, y algunos empezaron estudios universitarios. A otros se les abrieron nuevas oportunidades en otras empresas tecnológicas. Arbusta es una empresa con vocación sostenible.

Mientras el arbusto sigue creciendo, están llegando a su punto de equilibrio financiero y preparan una ronda de inversión para el próximo año para poder escalar el modelo. En Arbusta también trabajan en un cambio del modelo de gestión: “Queremos que sea una ‘speak up organization’, es decir, que las decisiones se tomen de manera transparente en todos lados; que si alguien tiene una idea brillante pueda pasar la barrera natural de su jefe, plantearla y ejecutarla”, remarca Seineldin. Y de hecho pasó: mirando el trabajo de sus compañeros, un chico desarrolló un dispositivo que lograba una productividad un 30% mayor; y terminó explicando cómo se usaba al área de desarrollo de uno de los unicornios locales.

Para el año próximo preparan un libro sobre la experiencia de Arbusta: “Es la diferencia entre la mirada del asistencialismo y la mirada del desafío y de la oportunidad”, sintetiza su director.

Podrás leer más acerca de la columna “Empresas con vocación sostenible” en la página 20 o haciendo clic acá.